miércoles, 21 de mayo de 2008

Noches bizarras sí las hay

El sábado pasado cumplió 21 años MB, una de las hermanas de mi amiga E. Los B son una familia numerosa, muy numerosa, y para cada cumpleaños trascendental (léase 15, 18, 21, 40, 50 años, etc.) hacen una reunión en lo de la abuela. E siempre se jacta de que los festejos son a lo grande y que la pasan bomba. Con mis amigas no lo dudábamos, pero eran sólo palabras, nada de hechos comprobables. Esta vez tuvimos suerte y fuimos invitadas por Los B para festejar con ellos.
E siempre fue mi compañera de colegio, desde los 6 años. Fuimos amigas pero nos distanciamos por boludeces de la adolescencia. Sin embargo, sobre el final del secundario pasó a ser parte de mi grupo otra vez. Conozco a su familia, claro. Son 5 hermanos y su mamá fue nuestra profesora de Geografía en 5to año. En mi colegio casi todas las profesoras estaban relacionadas de alguna forma porque la mayoría eran de la misma generación y ex alumnas. De hecho, la tía de E fue mi profesora de Política. La de Historia es amiga de Los B desde hace años y la de Geografía de 1ro -con su familia- también tiene una relación. Y así puedo nombrar a varias más. Convengamos que el colegio era como una gran familia y Los B siempre fueron famosos por ser tantos y por estar todos vinculados de alguna forma u otra con el establecimiento.
El interrogante antes de llegar a la fiesta era si íbamos a estar colgadas entre tanto tío, primo y pariente. Fue todo lo contrario. Es más, diría inverosímil. Hubo comida para tirar al techo: lechón, matambre, peceto, tartas, tres tortas, una locura. Y la estrella de la noche, la vedette de todo festejo de Los B: una terrible chopera con 50 litros de cerveza. Y no éramos tantos, digamos que unas 30 personas, lo que significaba que había mucha birruli. Pedo asegurado para más de uno.
Era surrealista porque uno sabe que los profesores tienen vida, van al baño, tienen sexo, se divierten, pero en el ámbito del colegio eso queda en un segundo plano y el docente no es más que eso, una persona que enseña y que corrige. Sentarnos a hablar con la profe de Historia con un chop en la mano que rebalsaba de cerveza y que ella nos cuente particularidades de su nueva vida de jubilada e intimidades de su familia y su separación, es increíble. Ver a la de Política bailando algún tema de reggaeton con todo el cotillón encima y también tomando birra a morir, es bizarro. Y que la de Geografía (y mamá de E) le diga a su esposo entre tanto carioca “¡Ya estás borracho, R! ¡Ya estás en pedo!”, es lo más gracioso del mundo.
Lo cierto es que la familia y todos los que estaban, le pusieron toda la onda a la noche y nosotras no sólo comimos bien, tomamos buena cerveza, nos divertimos, bailamos y, lo más importante, mantuvimos la cordura.

4 comentarios:

Lucas dijo...

La foto lo dice todo. Así se termina luego de semejante fiesta!
Fiesta con los profesores???!!! Eso sí es muy bizarro y algo que no hice y no haría nunca. No soy tan valiente :P
Saludos!

Manyulo dijo...

que guacha la Elvira Bolazo que no me invitó!

jah

Agus dijo...

qué bizarro!! la única vez que vi a un profesor cuasi en pedo fue en mi fiesta de egresados.. uno de gestión que se quedó tirado en un sillón con cara de venir de otro mundo.
lo que sí me pasó, y eso sí que es terrible, fue encontrarme al papá de una compañera del colegio en un boliche y rodeado de gatos.. turbio turbio!

beso, sol
que se te pase el conchazo ;)

Alejandro the Wyvern dijo...

y no uqisieron besarse????