sábado, 6 de septiembre de 2014

De una vida, a otra vida


Gustavo Cerati (1959-2014)

Hoy duele tu cicatriz en mí.

Es difícil poner en palabras esta tristeza ajena y propia a la vez. Pero si hay algo que la música me enseñó es que acorta las distancias, une, fraterniza y sana.

Imprime momentos en nuestras mentes.

Tenía 11 años cuando agarré Canción Animal de entre los discos que mi viejo tenía arrumbados en un cajón y a partir de ahí no pude despegarme del sonido de Soda Stereo. No tenía Internet, sólo ese CD y mi discman.

Esa música fluyó a través de mi adolescencia “sin un fin más que fluir”. Finalmente, pude comprobar que habías calado profundo en más de una generación cuando los vi volver. No sé si puedo decir que lo había esperado tanto como otros, pero sabía que tenía que estar ahí. River vibraba, el pelado que tenía al lado estallaba de emoción con De Música Ligera y los pendejos como yo, de 18 o 19 años, cantaban conmovidos Zona de Promesas. Ante esa increíble demostración, supe que estaba no sólo ante la mejor banda del rock latinoamericano sino delante de un genio. Más temprano ese año, te había visto -desde lejísimos- juntar 200.000 personas y fue igual de memorable.

Consecuentemente, llegué -tímida- a tu música. Tal vez demasiado tarde. Pero gasté Amor Amarillo, Bocanada, Siempre es Hoy y Ahí Vamos. Ahora sí había dejado el discman y viajaba a la facultad con el MP3 cargado de tus canciones. Con la llegada de Fuerza Natural, ese otro experimento que sólo alguien que sabe reinventarse podía concebir, te fuimos a ver. Era la tercera vez que te escuchaba. Estabas verborrágico y tan lleno de ganas de tocar que prometiste que te ibas para volver a casa pronto y dar otro show. Me acuerdo lo que le dije a mi amiga al salir: “Cuando vuelva, volvemos”.

Y en realidad, nunca te fuiste. Todo fue la transición “de una vida a otra vida”. O eso es lo que queremos creer.

Ojalá desde ese otro plano percibas todo este amor, todo este reconocimiento, todos estos Gracias Totales. Porque nosotros no te soltamos más.

1 comentario:

Rosi Rodríguez dijo...

Me encantó la entrada. Un placer haber encontrado tu blog.