jueves, 22 de noviembre de 2007

Fe de ratas (sí, de ratas)


Yo iba muy confiada por la vida. Había hecho un bien cuando ayudé a ese tal Alejo, que se quería ir de vacaciones y hasta había redireccionado a mis amigos bloggers para que colaboren con la causa. Pero entré a eBlog y Zanoni me pinchó el globo de una manera muy cruel. Publicó que esa junta de firmas era todo una farsa y que el blog pertenecía a una campaña de la marca de fernet Ramazzotti. Con razón aparecía el sorteo de botellas y la fotito por ahí... pero sinceramente en el momento yo ni siquiera me imaginé que era todo un engaño. Caí como una chorlita.
Ahora quiero 15 botellas de Ramazzotti en mi casa, a modo de indemnización.
Qué asco ESE fernet igual.

jueves, 15 de noviembre de 2007

Qué buenos los de INFOBAE, che...


Se acercan las fiestas y la gente de INFOBAE se puso regalona. Al entrar a la página web del diario, hay un simpático avisito que te pregunta si querés tener un iPhone YA, antes del lanzamiento en Argentina. Para eso es necesario, antes que nada, ser un usuario registrado de infobae.com y recién después se podrá participar en una "trivia" cuyas respuestas deberán ser todas correctas. ¡Qué bueno! ¡Qué bueno tener así de fácil el último modelo de celular lanzado por Apple que hasta te cepilla los dientes a la mañana!
Pero no os desespereis, mis queridos amantes de la tecnología... en mi calidad de periodista indagué un poco más porque este telefonito todavía no se vende como un Nokia más, ni siquiera está en los MacStations de Buenos Aires, sólo se consigue en los sitios de venta cibernéticos y a precios desorbitantes. El detalle de esto es que obviamente es posible ganarse el iPhone, pero si tenés esa suerte deberás guardártelo hasta fines del próximo 2008 y tal vez un poquito más porque la mayoría no viene desbloqueado de origen, es decir, "apto" para el uso con el servicio de las compañías de telefonía celular locales.
Sin embargo, si sos un desesperado, ya está hecha la trampa: existe un servicio que ofrece la liberación del celular a 100 pesos, a cargo de algún hacker avivado. Pero Infobae no pone un peso, eh. Por las dudas se lavan las manos en las bases y condiciones y aclaran que "el Organizador no se hace responsable por los requisitos o impedimentos de cualquier índole que requieran o padezcan los beneficiarios para gozar, disponer, obtener y/o usar el regalo"
Yo me quedo con mi Motorola...

lunes, 12 de noviembre de 2007

Vacaciones permanentes


Fisgoneando por el Facebook me encontré con esto http://firmaxalejo.blogspot.com/
Es una iniciativa de un pibe que se quiere ir de vacaciones con sus amigos en enero y su jefe le dijo que sus posibilidades de irse en ese mes son tan nulas como que llegue a conseguir 50.000 firmas. Al parecer, Alejo se lo tomó en serio y, para cerrarle la boca a su malvado superior (por no decir otra cosa), se puso en campaña para juntarlas como sea e irse. En el blog está el link para colaborar con la causa noble y hasta alguien se encargó de hacer volantes. Ya van por la 23 mil y pico! Es poco creíble, pero es real.
Internet da para todo, hoy por hoy juntar 50.000 firmas parece que no es nada. Así que ya saben...

sábado, 3 de noviembre de 2007

Esto no pasa en Capital

La gente de Lincoln tiene con qué entretenerse. Puede que sea una tradición o un simple pasatiempo de los vecinos, el asunto es que desde 1974 se presenta en esa ciudad "La Troupe de los Autos Locos" que, como su nombre lo indica, es un show en el que se exponen autos raros. Muy raros. Todo fue idea de Julio Omar Bernini que comenzó la flota con una estanciera y como la respuesta fue favorable continuó creando nuevas "locuras" sobre ruedas. Al parecer, las presentaciones son sensación y se van inventando nuevas variantes de autos año tras año. Cosas que pasan en los pueblos nomás...

jueves, 1 de noviembre de 2007

Sale pre-boliche en CAPER


En el marco del curso de producción radial que hago en el Centro Cultural Rojas de la UBA, asistí ayer a CAPER 2007. No, yo tampoco sabía qué era ni qué significaba hasta que llegamos a Costa Salguero, cual contingente de alumnos de salita celeste. Resulta que se trata de la exposición anual que realiza la Cámara Argentina de Proveedores y Fabricantes de Equipos de Radiodifusión. Me enteré leyendo un folleto mientras tramitaban nuestras acreditaciones (N. de la R.: qué top que son las acreditaciones, te hacen creer que sos re importante). Cuando entramos, un colombiano simpaticón llamado Camilo nos pasó un lector láser (re top también) por el código de barras de nuestra tarjetita colgante. Adentro, había muchos hombres de traje y miles de stands con máquinas, pantallas, cámaras último modelo, consolas, micrófonos y demás aparatejos que ninguno de nosotros llegó a comprender para qué servían. Claro que todos los que estaban ahí parecían entender muy bien (o al menos sabían cómo fingir) y probaban y tocaban. Como yo no entendía nada, iba leyendo el folletito que decía que exponen empresas de equipamiento profesional y servicios para: emisoras de TV Broadcasting (?); televisión digital; emisoras de TV cable; emisoras de radio; productoras de radio, TV, cine y video; estudios de cine digital y de grabación y programación de radio y TV, entre tantas otras cosas. Recorrimos todo y poníamos cara de "ah, si, qué bien" cuando nos explicaban. Mientras tanto, los varones se fijaban más en las promotoras ajustadas que en los aparatos que teníamos adelante. Muy aburrido. Pero finalmente vimos la luz en el túnel: un stand con choppera. Eso sí que era una buena noticia. Cerveza gratis para todos. Pasamos al otro pabellón, cargando los vasos y siendo acechados por la mirada de todos porque querían saber de dónde habíamos sacado la birruli y no se animaban a preguntar. Otra vez lo mismo. Más cámaras y máquinas. Hasta que yo misma divisé un stand en el que repartían daikiris. No lo dudamos. Una vez que se nos terminaron las provisiones alcohólicas debíamos buscar café para algunos que ya se reían demasiado. El profesor se acercó a un stand que exponía algo para que se escuche la radio no sé en donde y en el fondo vimos la gloriosa máquina de café. Inclusive nos dieron chocolates. Ya estábamos hechos, pero de pronto vimos la súper estructura de Panasonic. Enorme y con barra en un primer piso. Ya era demasiado, ahí repartían vino pero ya era un poco tarde y hubiera sido un despropósito seguir bebiendo a esas horas de la tarde-noche. Igual no me gusta el vino, pero es sofisticado. Nos quedamos mirando un mini show que hizo la gente de Panasonic para que los entendidos probaran las cámaras expuestas. Salimos y nos reíamos porque no habíamos cazado una, pero estábamos conformes por habernos ahorrado unos mangos que en una de esas los hubiéramos gastado en un after de esos que están de moda.

domingo, 28 de octubre de 2007

Instantánea de un día electoral

Domingo radiante. Aproveché mientras esperaba que mi viejo abandonara la infinita cola para entrar al cuarto oscuro y me quedé al sol en el patio delantero de la Escuela nº22 Antonio Zinny, en Caballito. Me asombró la cantidad de gente que se acercaba a votar con sus hijos. Demasiados niños fastidiosos que se querían ir y que no entendían ni medio qué era lo que estaban por hacer sus padres ahí. Salvo uno. Un nene que no pasaría de los 5 años, iba de la mano de su papá que no le prestaba mucha atención. Iba calladito, sin chistar. Y de repente le dice al hombre: "Papá, ¿sabés a quién voy a votar yo?". Eso captó enseguida mi atención. El padre no le respondió. Yo no me iba a perder su réplica, me di vuelta y escuché: "A López Murphy", dijo convencido.
Vaya uno a saber por qué catzo se le ocurrió decir eso. Si hubiese sido por mí, hubiera tenido una charla más que interesante con el chiquito.

martes, 23 de octubre de 2007

Un sifonazo antes de que se me vaya de la mente


Casi tres de la tarde. Libertador y Udaondo, justo la esquinita. Un sol bastante picante para estas épocas. Una espera de fácil una hora, quizá un poco menos, no me acuerdo. Avanza, por fin avanza. Esos controles tediosos que te hacen abrir el bolso. Ese señor tan argento que a los gritos te dice lo que tenés que hacer. La gente como ganado, algunos más desesperados que otros por llegar al acceso del Monumental. El chico de Ticketek que te pasa el scanner por la entrada para corroborar que la compraste por su empresa y ya estás adentro. Belgrano Alta, sin numeración. Es alta, muy alta. Los desesperados parece que se hubieran preparado para subir las interminables escaleras a los saltos. Al final, estamos todos en la misma. Tanto salto. Se ve de coté, pero se ve bastante bien. Mi baja estatura no hubiera sido una ventaja en campo. Todo lo contrario. Sol. Calor. Espera. ¿Cocacolero? Pasa el de los helados, pero la banda tiene sed. Ahí viene. 5 pesos. Un robo, se sabe. Me saco las zapatillas porque me duelen los pies y tengo calor. La chica de adelante me escucha y hace lo mismo. Uno busca con qué entretenerse entre las charlas. Va llegando gente al baile. Incesante el hormigueo allá abajo. Espera. Peter Capusotto aparece en pantalla. Nos hace reír. Sí, ¿a quién no? Ya en las últimas apariciones no lo queremos ver más por muy gracioso que sea. Bien! son cerca de las 8 o un poco más, tampoco me acuerdo, y se apagan las luces del estadio. La gente grita: "Volveremo', volveremo'! Volveremos otra vez, volveremo' a ver a Soda como la primera vez". Un escalofrío me recorre la espalda. Juegos de seducción y ahí ya los veo a los tres en escena. Chiquitos, pero los veo. Qué más da. Si quiero ver cómo transpiran tengo que mirar alguna de las tres pantallas que tengo a la vista. Tele-k. Imágenes retro. Texturas. Hombre al agua. En la ciudad de la furia y tiembla el estadio. Picnic en el 4to B y el tema primaveral por excelencia, Zoom. Cuando pase el temblor, esa también la sabemos todos. Final caja negra. Trátame suavemente, porque está Daniel Melero entre los presentes. ¡Menos mal! Signos. Sobredosis de tv. Danza rota. Persiana americana, un clásico. Fue. En remolinos. Primavera cero. No existes. Sueles dejarme solo (nena nunca voy a ser un superhombre). (En) el séptimo día. Un millón de años luz. Noto al pelado que tengo cerca emocionadísimo. Agarrate: De música ligera. SE CAE RIVER. Las masas enloquecen, abajo, arriba, a los costados. Las voces se unen. Increíble. El pelado llora. Disco eterno. Cae el sol. Prófugos, si! Zona de promesas. Y todos comienzan a corear: nadaaa, oh oh oh, nada personal oh oh oh. Quieren, tienen. Nada personal. "Gracias", pero Zeta no suelta el bajo. "Zeta quiere seguir tocando", dice Cerati. Y las voces se unen una vez más "Zetaaa, Zetaaaaaa". Te hacen falta vitaminas y ahora sí. Aplausos, gritos, silbidos. Se prenden las luces. Deben ser como las 11 de la noche de un domingo memorable. Empieza el éxodo.