
Primero Mc Donalds y la
fast food, después Starbucks y el
coffee to go... Ya no quedan dudas que el "american way of life" se fue instalando de a poco en la idiosincracia argenta, mal que le pese a algunos. Más allá de las diversas marcas importadas del norte, parece que los argentinos encuentran atractivas (o tal vez fashion?) las comidas o el modo de comer de los yanquis. Quizá ahí radica el motivo de la expansión de la cadena Starbucks o el desembarco de TGI Fridays y Subway.
Ahora, lo que solíamos llamar magdalenas ya no son esas comunes tortitas individuales sino algo mucho más cool:
cupcakes, una preparación tradicional de la pastelería estadounidense, que se diferencia por el merengue coloreado y las decoraciones divertidas.
De repente se pusieron de moda y surgieron numerosos emprendimientos
made in Argentina que preparan miles de variantes de estas toritas. Basta googlear la palabra para que el buscador escupa las incontables páginas de empresitas de cupcake bakery, entre ellas:
Quiero mi cupcake,
Rosa pastel y
Les muffins.
Hay locales paquetes en los barrios de Palermo y Recoleta, hacen delivery y hasta se puede armar una variante propia con decoración de acuerdo a la ocasión. El precio de estas golosas tentaciones cambia según la cantidad, obviamente, pero si pasás por un local y se te antoja una vas a tener que desembolsar entre 8 y 10 pesitos.